Qué rompieron.

A Oliverio Girondo

Estaban
él y
ella.
Estaba
él y
estaba
ella.
Él,
ella,
los perros.
Qué perros.
Los perros de la plaza.
Estaban
él y
ella
en la plaza.
Estaba
él y
estaba
ella.
Ella
llegó en el momento justo.
Él
llego para quilombo.
Ella
llegó en el momento justo.
El momento justo de
él.
Él
llegó para quilombo.
Estaban
él y
ella y
los perros y
un otoño.
Qué otoño.
Cualquier otoño.
Estaban
él y
ella.
Estaba
él y
estaba
ella.
Estaban
a destiempo.
Estaba
él y
estaba
ella.
Rara vez
“ellos”.
Estaba
él y
estaba
ella y
los perros y
un otoño.
Qué perros,
digo,
qué otoño.
Todo otoño.
Podría ser
éste.
Estaban
a destiempo.
Podría ser
cualquier otoño.
Estaban
en la plaza.
Estaban
rara vez
los perros y
ella y
él.
Estaban
los perros de la plaza.
Estaba
el momento justo de
un otoño,
éste.
Todo otoño
llegó para quilombo,
a destiempo.
Llegó en el momento justo
ella,
rara vez
él.
Qué otoño
estaban.
Qué perros.

 

Él y

ella.
Digo,

Los perros de la plaza.

Rara vez

“Ellos”.

 

Melina Mendoza

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